

KEY WEST, Florida — Luis Manuel Aviles, de 48 años, fue detenido por autoridades migratorias mientras su hijo, Joshua Aviles, cumple su noveno mes de servicio a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln, desplegado en Medio Oriente.
Aviles fue arrestado el sábado 22 de agosto después de salir de su vivienda para llevar su automóvil al mecánico, según relató su esposa, Argelia Aviles. La familia indicó que el hombre es originario de Nicaragua, lleva 19 años viviendo en Estados Unidos, trabaja realizando reparaciones y mantenimiento en Key West y cuenta con autorización laboral.
El Departamento de Seguridad Nacional confirmó que agentes de la Patrulla Fronteriza realizaron el arresto y que Aviles permanecerá bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, conocido como ICE, mientras el Gobierno busca deportarlo.
La agencia federal señaló que tener un familiar dentro de las Fuerzas Armadas no exime a una persona del cumplimiento de las leyes migratorias. La familia, por su parte, asegura que Aviles se ha dedicado a trabajar y sostener económicamente su hogar.
“Es un buen padre. Ama a sus hijos con toda su alma”, expresó su esposa.
Joshua Aviles se encuentra a bordo del USS Abraham Lincoln, donde, según explicó públicamente, ha trabajado turnos de más de 12 horas durante más de 250 días. El prolongado despliegue del portaaviones ha provocado preocupación por el bienestar de los marineros, la disponibilidad de suministros y el efecto de tantos meses sin regresar a tierra.
Joshua informó que todavía se encontraba cumpliendo con sus responsabilidades militares cuando recibió la llamada sobre la detención de su padre.
“Esto me rompe el corazón”, escribió el marinero, quien manifestó que le resulta difícil continuar trabajando sin saber dónde se encuentra su padre ni cómo está siendo tratado.
Katherine Delgado, hermana de Joshua, explicó que él decidió ingresar a las Fuerzas Armadas, en parte, porque esperaba que su servicio pudiera ayudar a su padre a regularizar su situación migratoria y dejar de vivir con el temor de ser arrestado.
El caso se presenta en medio de un aumento de detenciones de padres y cónyuges de militares estadounidenses en servicio activo. Una investigación de The Associated Press documentó más de 50 casos de familiares inmediatos detenidos durante las medidas migratorias implementadas por el Gobierno de Trump. Al menos seis familiares fueron deportados y otra persona salió voluntariamente del país.
Entre los beneficios migratorios disponibles para algunas familias militares se encuentra el llamado “parole-in-place”, que puede permitir que determinados padres, cónyuges e hijos de militares o veteranos soliciten protección migratoria desde Estados Unidos. Sin embargo, su aprobación no es automática y cada caso es evaluado individualmente.
La familia esperaba que Joshua regresara próximamente después de nueve meses de despliegue. Su padre había expresado en repetidas ocasiones cuánto deseaba volver a abrazarlo.
Ahora, mientras Joshua continúa sirviendo en el extranjero, sus familiares temen que Aviles sea deportado antes de que su hijo pueda volver a casa.
“Va a regresar a casa sin su padre”, lamentó Katherine Delgado.
.jpg)
